Fallece Ronaldo Veitía el entrenador más importante del judo femenino cubano

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Hilarión Ronaldo Veitía Valdivié, el entrenador cubano de judo femenino que ha sido reconocido como uno de los mejores del mundo, falleció este lunes en La Habana a la edad de 75 años, tras varias semanas de hospitalización entre Cuba y España.  

La noticia fue confirmada por varios medios y supone la pérdida de un entrenador cubano que formó a múltiples campeonas en competiciones panamericanas, centroamericanas, olímpicas y mundiales. 

Entre sus principales logros se recuerdan las dos medallas de oro, dos de plata y un cuarto lugar alcanzado por cinco muchachas del equipo femenino de judo en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Resultados que se repetirían en otras competencias mundiales y regionales. 

Sus alumnas han ganado en nueve ocasiones el primer lugar en competiciones internacionales. 

Veitía, como se le conoce entre los cubanos, fue condecorado con la Orden al Mérito Deportivo, la máxima distinción otorgada por el Consejo de Estado de Cuba a personalidades o colectivos que han mantenido una trayectoria impecable y en mayo de 2005 recibió la distinción de Héroe Nacional del Trabajo.

Nació en La Habana en 1947 y comenzó a practicar judo a los 15 años, a pesar de la oposición de su padre. Durante su carrera como atleta, ganó varios torneos y medallas en competiciones internacionales, pero fue como entrenador donde alcanzó mayor éxito. 

Creó un área de entrenamiento en su pueblo y comenzó a impartir clases de forma voluntaria. Después de varios años, fue oficializado como entrenador y se convirtió en el jefe de cátedra de la Escuela de Iniciación Deportiva de La Habana. 

En 1983, Hilarión Ronaldo Veitía Valdivié fue nombrado jefe de preparadores del equipo nacional de judo femenino en Cuba. El mismo año, el primer campeonato nacional de judo femenino se llevó a cabo en La Habana. 

Los resultados en los Juegos Deportivos Panamericanos ese mismo año fueron discretos. Sin embargo, en 1986 Veitía fue enviado a México como entrenador del equipo nacional femenino de judo, donde sus discípulas lograron medallas en competiciones continentales por primera vez. 

Veitía tuvo dificultades al adaptarse a entrenar a las mujeres en el judo de una manera similar a como lo hacía con los hombres, pero adaptando las cargas de entrenamiento a la capacidad de las mujeres.

Para ello, utilizó métodos científicos y seguimiento médico en la preparación. Introdujo ejercicios como el ascenso en la soga solo con las manos y el ejercicio de planchas, que solo se realizaban tradicionalmente con hombres.

Les dio a las mujeres el mismo nivel de cargas de entrenamiento que a los hombres y logró resultados increíbles en casi tres décadas.

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Bajo el liderazgo de Hilarión Ronaldo Veitía, el equipo de judo femenino de Cuba ha logrado importantes victorias en competiciones de nivel mundial.

En 1988, Cecilia Alacán obtuvo una medalla de bronce en el Mundial Universitario de Georgia en la división de los 52 kg. Sin embargo, un logro aún más relevante fue la medalla de oro de Estela Rodríguez Villanueva en el Campeonato Mundial de mayores en Belgrado 1989 en la división de más de los 72 kg, siendo la primera campeona absoluta en el judo cubano.

Odalys Revé Jiménez también obtuvo una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.

Desde entonces, el equipo femenino de judo de Cuba ha logrado triunfos en competencias centroamericanas y panamericanas, y ha competido en campeonatos mundiales y juegos olímpicos contra potencias del judo como Japón, China, Francia, Bélgica, Gran Bretaña e Italia. Todo esto bajo la guía de Veitía, quien revolucionó la forma de entrenamiento de las atletas cubanas, dándoles el nivel mundial que ostentaron durante mucho tiempo. 

Veitía es un entrenador de judo femenino reconocido mundialmente por sus logros en competiciones de alto nivel. Durante su carrera, ha logrado ganar casi 50 medallas en campeonatos mundiales, 22 en Juegos Olímpicos, de las cuales cuatro son de oro.

Algunos de sus logros más destacados incluyen el primer lugar en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, la victoria en los campeonatos mundiales de Shiba, Japón (1995) y El Cairo, Egipto (2008), el primer lugar en el mundial juvenil de Dijon, Francia (1990) y la victoria en el torneo del mundo por equipos en Minsk, Bielorrusia (1998).

Regreso a Cuba

El destacado profesor de judo, Ronaldo Veitía, volvió a Cuba desde España a mediados de octubre de 2022. En el país ibérico había estado hospitalizado por problemas de salud.

A su llegada al Aeropuerto Internacional José Martí en La Habana, fue recibido por el director del Instituto de Medicina del Deporte, quien le dio la bienvenida en nombre del pueblo cubano y el movimiento deportivo.

La salud de Veitía se resintió durante una visita familiar a España. En ese país recibió atención médica.

A pedido de su familia, el Inder ayudó a su regreso a Cuba y aseguró, en su momento, garantizarsu atención médica junto con el Ministerio de Salud.

Su hijo, Ihosvany Veitía, lo acompañó desde Alicante hasta La Habana y dijo que su padre estaba muy feliz de volver a su patria.

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Agradeció al Inder, al gobierno cubano y al consulado en España por todas las gestiones que hicieron para que su padre volviera rápidamente a Cuba.

El judo femenino

El judo es un deporte de combate que se basa en el uso de técnicas de lucha y proyecciones para derribar al oponente al tatami.

El judo femenino se incluyó en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. Desde entonces, ha sido una disciplina olímpica en las competiciones femeninas.

Las reglas del judo femenino son similares a las del judo masculino, con algunas diferencias en cuanto a la vestimenta y el peso de las categorías.

Las competidoras deben llevar un traje de judo llamado «judogi», que consta de una camisa y un pantalón sujetos con un cinturón.

El judo femenino se divide en cuatro categorías de peso, que son: hasta 48 kg, de 52 a 57 kg, de 63 a 70 kg y más de 78 kg.

Las competencias se realizan en un tatami, una especie de colchón cubierto por una tela especial, y se dividen en dos partes: la primera, llamada «nage-waza», en la que se busca derribar al oponente mediante proyecciones y técnicas de lucha; y la segunda, llamada «katame-waza», en la que se busca inmovilizar al oponente mediante técnicas de control y estrangulación.

El objetivo del judo femenino es derribar al oponente al tatami utilizando técnicas de lucha y proyección, como lanzamientos, sumisiones y técnicas de control.

Para ganar una pelea de judo, debes obtener más puntos que tu oponente o hacer que ellos se rindan.

En el judo, se pueden obtener puntos de varias maneras, como tirando a tu oponente al suelo, manteniéndolos inmovilizados en una posición de control, o aplicando una llave que obligue a tu oponente a rendirse.

Sin embargo, no se permite golpear a tu oponente ni hacerle daño de manera intencional, y se deben seguir ciertas reglas y principios éticos.

El judo femenino es un deporte que requiere de mucha técnica, habilidad y resistencia física, y que ofrece a las atletas la oportunidad de desarrollar su fuerza, equilibrio y coordinación.

Además, también es un deporte que fomenta valores como el respeto, la disciplina y el compromiso, por lo que puede ser una excelente opción para aquellas personas que buscan una actividad física que les permita desarrollarse tanto a nivel físico como mental.

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