Destitución en la CTC: cae Ulises Guilarte tras más de 10 años al frente del sindicato único
Tras más de una década al frente de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Ulises Guilarte de Nacimiento ha sido relevado de su cargo en un movimiento discreto. Este cambio en la cúpula del único sindicato del país plantea interrogantes sobre el futuro de la organización y su rol frente a la crisis que vive el trabajador cubano.
Te mostramos todos los detalles en el siguiente video:
Una «liberación» sigilosa y sin explicaciones
La noticia se dio a conocer a través de una breve nota informativa publicada en el periódico Trabajadores. El Consejo Nacional de la CTC, en una reunión presidida por Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido, acordó la «liberación» de Guilarte de sus responsabilidades.
La nota oficial evita los términos «destitución» o «cese», utilizando la fórmula recurrente de que al dirigente «se le asignarán otras responsabilidades». Esta frase, habitual en el lenguaje político cubano, suele interpretarse como un cese definitivo de funciones, ejecutado con un sigilo que busca minimizar el impacto mediático.
El legado de Guilarte: entre consignas y silencio
Durante sus más de diez años al frente de la CTC, la gestión de Ulises Guilarte ha sido criticada por su falta de acción ante los graves problemas que afectan a los trabajadores. La inflación galopante, los salarios insuficientes y los efectos de la Tarea Ordenamiento no encontraron una voz de reclamo en el sindicato.
Su mandato se caracterizó por un alineamiento total con las directrices del Partido Comunista, funcionando como una correa de transmisión de consignas en lugar de un órgano de defensa de los derechos laborales. Esta postura le valió la percepción de ser una figura servil al poder, alejada de las necesidades reales de sus afiliados.
Osnay Colina, un cuadro del partido para controlar el sindicato
El sustituto de Guilarte es Osnay Miguel Colina Rodríguez, hasta ahora primer secretario del Partido Comunista en Villa Clara. Su perfil no es el de un líder sindical surgido de la base, sino el de un cuadro político formado dentro de las estructuras del poder.
Licenciado en Bioquímica y con una larga trayectoria en el partido, su nombramiento envía un mensaje claro: el objetivo es reforzar el control político sobre la masa trabajadora. Junto a este cambio, se anunció el aplazamiento del XXII Congreso de la CTC hasta mediados de 2026, una medida que da tiempo para reacomodar las fichas y asegurar que el guion del evento esté alineado con los intereses del gobierno.
La CTC y el desafío del sector privado
El rol histórico de la CTC, transformada tras 1959 en un instrumento para movilizar a los obreros en función de las metas estatales, enfrenta hoy un nuevo panorama. El crecimiento de las MIPYMES y del trabajo por cuenta propia ha provocado un éxodo de la fuerza laboral estatal hacia el sector privado.
Ante esta realidad, la CTC ha iniciado un proceso para crear estructuras sindicales dentro de las empresas privadas. Sin embargo, este movimiento no se interpreta como un intento de defender los derechos de estos nuevos trabajadores, sino como una estrategia para extender los tentáculos del control ideológico a un sector que hasta ahora operaba con mayor autonomía. La destitución de Guilarte y la designación de un cuadro como Colina refuerzan la idea de que la CTC seguirá siendo un instrumento del Partido.