¿Se acaba la libreta de abastecimiento en Cuba? Quién la conserva y qué pasa con las bodegas

Libreta de abastecimiento cubana

La libreta de abastecimiento no ha sido derogada por ninguna ley, pero en la práctica se está acabando. En junio de 2026 el Gobierno cubano confirmó que la canasta básica dejará de ser para todos y quedará solo para jubilados, familias con niños enfermos crónicos y personas consideradas vulnerables. Desde entonces, las bodegas se han ido vaciando, y a principios de octubre ya había barrios de La Habana donde no se podía comprar nada con ella.

Lo que todavía no existe es una fecha oficial de cierre ni una lista pública de quién seguirá teniendo derecho. Aquí te explicamos qué se ha anunciado, qué está pasando de verdad en las bodegas, qué son los nuevos «mercados de barrio» y qué conviene hacer si tienes familia en la isla.

Actualizado el 6 de octubre de 2026.

La libreta de abastecimiento, de un vistazo

PreguntaRespuesta corta
¿Se ha eliminado oficialmente?No hay una norma que la derogue. El Gobierno ha anunciado que deja de ser universal.
¿Quién la conservará?Jubilados, familias con niños enfermos crónicos y «vulnerables», según Díaz-Canel (junio de 2026).
¿Quién decide quién es vulnerable?El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, según los anuncios oficiales. Los criterios no se han publicado.
¿Fecha de implantación?Ninguna anunciada.
¿Qué se vende hoy en las bodegas?En muchas, casi nada: pan normado cuando hay, leche para niños pequeños y dietas médicas.
¿Qué la sustituye?Los «mercados de barrio», gestionados por empresas estatales y privadas, con precios rebajados pero no subsidiados.
¿Desde cuándo existe?Desde el 12 de marzo de 1962 (Ley 1015); las Oficodas funcionan desde el 12 de julio de 1963.
¿Cuántos cubanos afecta?A toda la población, unos 9,4 millones de habitantes.

Qué ha dicho exactamente el Gobierno

El anuncio más claro llegó el 18 de junio de 2026, en la clausura del Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido. Miguel Díaz-Canel dijo que la canasta básica se garantizará a jubilados, a familias con niños con enfermedades crónicas y a personas vulnerables, y defendió sustituir los subsidios generales por ayudas directas, según recogió Diario de Cuba.

Ese mismo mes, al presentar la privatización de sectores enteros de la economía (te lo contamos en el nuevo plan económico de Cuba), el primer ministro Manuel Marrero insistió en la idea que el Gobierno repite desde hace años: pasar a subsidiar a las personas vulnerables y no a los productos.

Lo que nadie ha precisado es cuándo ni cómo. No se ha publicado la lista de beneficiarios, ni los criterios para entrar en ella, ni qué productos seguirán llegando ni a qué precio. Esa falta de detalle es la causa de que circulen tantas versiones contradictorias.

Qué está pasando de verdad en las bodegas

La realidad ha ido por delante de los anuncios. El 5 de octubre de 2026, la agencia AFP recorrió varios barrios de La Habana y encontró bodegas cerradas o convertidas en mercados de barrio. Según el despacho de AFP, en los días previos los vecinos no habían podido comprar nada con la libreta, sin que el Gobierno reconociera abiertamente que la estaba retirando.

Una vecina del Cerro, de 64 años, lo resumió a la agencia: «Queramos o no entenderlo, la están enterrando».

En el centro del país la situación es parecida desde el verano. A principios de agosto, el periódico oficial Escambray describió las cerca de 600 bodegas de Sancti Spíritus casi vacías: en un día normal vendían menos de 20 pesos, y unos 3.000 si llegaba el pan. El propio diario oficial se preguntaba qué sentido tenía conservar unas libretas que llevaban meses sin usarse, como resumió Diario de Cuba.

Cronología: del «subsidiar personas» al cierre de bodegas

FechaQué pasó
12 de marzo de 1962La Ley 1015 crea el racionamiento de productos de consumo.
12 de julio de 1963Empiezan a funcionar las Oficodas, que gestionan la libreta.
Finales de 2023El Gobierno plantea por primera vez «subsidiar personas y no productos». El viceprimer ministro Alejandro Gil cifra la importación de la canasta normada en más de 1.600 millones de dólares, pero asegura que no se quitará.
Febrero de 2026En una reunión en el Cotorro (La Habana) se anuncia un nuevo esquema desde abril: productos «liberados» con precios distintos según el comprador.
Abril de 2026Fecha prevista para el nuevo esquema. No se publicaron los productos afectados ni los criterios.
18 de junio de 2026Díaz-Canel confirma que la canasta dejará de ser universal.
Agosto de 2026La prensa oficial describe las bodegas como «zona muerta».
Septiembre de 2026Abren los primeros mercados de barrio.
5 de octubre de 2026AFP constata bodegas cerradas en La Habana y ninguna venta por la libreta en los días previos.

El paso de 2023 está documentado en la intervención de Gil recogida por el portal del Parlamento cubano. El anuncio de febrero de 2026 lo detalló OnCubaNews, a partir de un reporte de la prensa habanera.

Quién conservará la libreta (y lo que no se sabe)

Según lo anunciado en junio, seguirán recibiendo la canasta básica tres grupos:

  • Jubilados.
  • Familias con niños que padecen enfermedades crónicas.
  • Personas consideradas vulnerables, identificadas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

El problema está en el tercer grupo. «Vulnerable» no tiene, hoy por hoy, una definición pública. No se sabe si cuenta el salario, la pensión, las remesas o el número de personas del núcleo. Tampoco se ha dicho si habrá un trámite para solicitarlo ni ante quién se reclama si te dejan fuera.

Además, la lista oficial deja dudas evidentes. Un trabajador estatal con salario medio no es jubilado ni tiene por qué tener hijos enfermos, pero su sueldo apenas cubre unos días de comida. Ese es el grueso de la población que se queda sin red.

Los «mercados de barrio»: qué son y qué prometen

Son la respuesta oficial al vacío de las bodegas. La idea es transformar parte de la red de bodegas, carnicerías y mercados con poca actividad en tiendas gestionadas por mipymes, trabajadores por cuenta propia, empresas estatales o con capital extranjero, elegidas por licitación.

Según explicó en televisión la directora de Ventas de Mercancías del Ministerio de Comercio Interior, Marpessa Portal de Villiers, y recogió Diario de Cuba, estos mercados deberían vender arroz, azúcar, granos, pastas, café, aceite, conservas de tomate, leche en polvo, pollo, huevos, picadillo, salchichas, harina, y también jabón, detergente, desodorante y pasta dental.

AspectoBodega con libretaMercado de barrio
Quién compraSolo los inscritos en el núcleoCualquiera
PrecioSubsidiadoDe mercado, con rebaja prometida
CantidadCuota fija por personaLibre, salvo ventas reguladas puntuales
Quién lo gestionaEl EstadoEstado, mipymes, cuentapropistas o empresas extranjeras
Ventajas para el gestor—Menos impuestos y sin alquiler los primeros años

La rebaja se apoya en incentivos fiscales: los mayoristas que los abastezcan quedan exentos del margen del 10 %, el impuesto sobre las ventas minoristas baja del 10 % al 5 %, y los operadores no pagan arrendamiento durante los primeros dos o tres años.

Las cifras oficiales no coinciden

Aquí hay una contradicción que conviene conocer. La directora del Ministerio habló de 30 mercados funcionando y de precios entre un 15 % y un 30 % más bajos que en otros comercios. El periódico Granma, en cambio, informó de 24 mercados y de una rebaja de entre un 10 % y un 15 %. Ninguna fuente oficial ha explicado la diferencia.

Ante la duda, lo prudente es contar con la rebaja menor. Y recordar lo esencial: un mercado de barrio vende más barato que una mipyme, pero no a precio de libreta.

Lo que nadie cuenta: la libreta ya no alimentaba a nadie

El debate sobre el «fin de la libreta» oculta un dato incómodo: hace años que no cubría el mes. Para hacerse una idea, en 2021 la cuota mensual por persona era de unas siete libras de arroz, tres de azúcar blanca y tres de azúcar sin refinar, una libra de pollo, diez huevos, medio litro de aceite, un paquete pequeño de café y pan diario. Según el mismo recuento, aquello alcanzaba para un tercio del mes o menos.

Desde entonces la lista solo ha encogido. En febrero de 2026, en La Habana, el arroz, el azúcar y los chícharos de enero seguían sin llegar a varios municipios, y los huevos y el café prácticamente habían desaparecido en otras provincias.

Lo que de verdad cambia con el fin de la libreta no es la cantidad de comida, que ya era mínima, sino el precio de lo poco que quedaba. Para quien vive de un salario estatal, perder el arroz y el azúcar subsidiados supone pagarlos a precio de mercado en plena inflación. En Santiago de Cuba, un litro de aceite llegó a 5.500 pesos en septiembre.

IndicadorCifraFuente
Coste mensual estimado de la canasta básicaMás de 96.000 pesosEconomista Javier Pérez Capdevila
Salario medio mensual6.930 pesosMismo estudio
RelaciónUnas 14 veces el salarioMismo estudio
Litro de aceite en Santiago de Cuba5.500 pesosDiario de Cuba (septiembre de 2026)

Si quieres entender de dónde viene el resto de la comida que se vende hoy en la isla, tenemos una guía sobre dónde compran las mipymes en Cuba.

Una historia de anuncios y desmentidos

El «fin de la libreta» se ha anunciado tantas veces que mucha gente ya no se lo cree. A finales de 2023 el Gobierno dijo que se iba a «subsidiar personas», dentro de las medidas económicas anunciadas para 2024, y pocos días después la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, salió a negar que la libreta fuera a desaparecer y aseguró que seguiría durante 2024. En febrero de 2026 se anunció un cambio para abril que nunca se concretó con detalle.

La diferencia ahora es doble. Por primera vez es el propio presidente quien dice, con todas las letras, que la canasta deja de ser para todos. Y por primera vez los hechos acompañan: bodegas cerradas, otras reconvertidas y un nuevo modelo de comercio con normas propias.

Aun así, el Gobierno no ha publicado una norma que diga «la libreta se acaba el día X». Por eso es más exacto decir que se está extinguiendo que decir que ha sido eliminada.

Cuidado con los bulos

Cada vez que se habla de la libreta circulan por WhatsApp y Facebook supuestas listas de beneficiarios, fechas exactas de cierre o «formularios» para inscribirse como vulnerable. Hasta hoy, ninguna de esas listas ni de esos formularios ha sido publicada por el Gobierno.

  • Desconfía de cualquier mensaje que pida datos personales, carné de identidad o pagos para «mantener la libreta».
  • Los trámites del núcleo se hacen en la Oficina de Registro de Consumidores (Oficoda) de tu zona, no por redes sociales.
  • Si un mensaje da una fecha concreta, busca si la recoge la prensa oficial o algún medio independiente antes de reenviarlo.

Qué hacer si tienes familia en Cuba

  1. Que no tiren la libreta. Sigue siendo el registro con el que el Estado identifica a cada consumidor y su núcleo familiar. Si se pone en marcha la ayuda a vulnerables, lo lógico es que parta de ese registro. Ojo también con las salidas del país: el Gobierno ya da de baja a quien pasa fuera largas temporadas, como explicamos en la retirada de la libreta a los cubanos ausentes.
  2. Que comprueben si encajan en algún grupo. Si en la casa hay un jubilado o un niño con una enfermedad crónica, conviene tener a mano la documentación (chequera, certificado médico) por si se abre un trámite.
  3. Que pregunten en la Oficoda. Es el único sitio donde se puede confirmar qué se mantiene en su municipio, porque la aplicación está siendo distinta en cada territorio.
  4. Calcula que lo de la libreta ya no cuenta. Si envías comida o dinero, presupuesta como si el arroz y el azúcar tuvieran que comprarse a precio de mercado. En nuestra guía para enviar a Cuba tienes las opciones de combos, tiendas online y remesas.
  5. Sigue de cerca las sanciones. Muchas tiendas que venden comida dentro de Cuba son mipymes, y las nuevas medidas de EE. UU. pueden afectarlas. Lo explicamos en qué cambia con la congelación de cuentas de los emprendedores cubanos.

Por qué ahora: el contexto

El cambio llega en el peor momento económico en décadas. El embargo petrolero de facto impuesto por la Administración Trump desde enero ha dejado al país sin combustible para transportar mercancías, y la falta de diésel también ha afectado a la distribución de la canasta normada. A ello se suman los apagones, que analizamos en por qué el sistema eléctrico colapsó dos veces en una semana.

El Gobierno aprobó en junio un paquete de 176 medidas económicas. El economista Pedro Monreal ha criticado que ninguna de ellas forme un eje específico para la emergencia alimentaria: la apuesta oficial es producir más primero y aliviar las carencias después.

La libreta fue presentada durante seis décadas como una conquista intocable. Su desaparición silenciosa, sin una ley ni una fecha, es uno de los cambios más profundos en la vida diaria de los cubanos desde los años 90. Para la historia de las bodegas antes de la Revolución, puedes leer Cuba antes de 1959: mitos y verdades.

Preguntas frecuentes

¿Se acabó la libreta de abastecimiento en Cuba?

No de forma oficial. No hay ninguna ley que la derogue, pero el Gobierno anunció en junio de 2026 que deja de ser universal y en octubre ya había bodegas cerradas en La Habana.

¿Cuándo se elimina la libreta en Cuba?

No hay fecha. Las autoridades no han dicho cuándo ni cómo se aplicará el cambio, y la retirada está siendo gradual y distinta en cada territorio.

¿Quién va a seguir teniendo libreta?

Según Díaz-Canel, los jubilados, las familias con niños enfermos crónicos y las personas vulnerables. Los criterios para considerar a alguien vulnerable no se han publicado.

¿Qué es una persona vulnerable en Cuba?

El Gobierno dice que la identificará el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, pero no ha explicado qué requisitos se aplicarán ni si habrá que solicitarlo.

¿Qué pasa con las bodegas?

Muchas están casi vacías y algunas ya han cerrado o se han convertido en mercados de barrio, gestionados por empresas estatales o privadas.

¿Qué son los mercados de barrio en Cuba?

Tiendas abiertas a cualquier comprador que venden alimentos y productos de aseo con precios rebajados gracias a ventajas fiscales. No son subsidiados ni funcionan con cuota.

¿Cuánto más baratos son los mercados de barrio?

Depende de la fuente oficial: el Ministerio de Comercio Interior habla de un 15 % a un 30 %, y Granma de un 10 % a un 15 %, en comparación con otros comercios.

¿Hay que devolver la libreta?

No se ha pedido a nadie que la devuelva. Lo recomendable es conservarla, porque sigue siendo el registro del núcleo familiar.

¿Desde cuándo existe la libreta de abastecimiento?

Desde la Ley 1015 del 12 de marzo de 1962. Las Oficodas empezaron a funcionar el 12 de julio de 1963, según recuerda Infobae.

¿Es verdad que piden datos para mantener la libreta?

No hay ningún formulario oficial en redes sociales. Cualquier mensaje que pida datos o dinero para conservar la libreta debe tratarse como un intento de estafa.

Artículo actualizado el 6 de octubre de 2026 con el recorrido de AFP por las bodegas de La Habana. Fuentes: AFP, Diario de Cuba, OnCubaNews, Infobae, portal del Parlamento cubano y declaraciones del Ministerio de Comercio Interior en la televisión estatal. Actualizaremos este artículo cuando el Gobierno publique los criterios de vulnerabilidad o una fecha de cierre.

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